El trazado urbano del Camino en Castrojeriz es curioso, siempre en permanente curva, bordeando a media ladera el cerro sobre el que se asienta la villa. A la salida, se cruza la carretera que viene de Villasillos para descender de nuevo hasta la C-617, que cruzamos en ese punto.
Una buena pista, tras cruzar por un pequeño puente con las barandillas rotas, el río Odrilla, nos sitúa en la misma base de una tremenda mole de tierra.

4'00 Cerro de Mostelares.-Altitud 905 m.

Es el Teso ó Cerro de Mostelares, en el que es fácil adivinar desde abajo, un serpenteante camino que se abre paso salvando la terrible pendiente. Son apenas 1.200 metros, pero los recordaremos como uno de los repechos más duros de todo el Camino.
Por supuesto, este ascenso habrá que afrontarlo con calma, pero si el camino está mojado, el barro y los riachuelos que por él descienden cuando llueve, hacen que no te olvides de él cuando está en semejantes condiciones.
Pero si este repecho lo recordaremos por su especial dureza, la panorámica que se divisa desde su cumbre tampoco será de las que se olvidan con facilidad. Posiblemente sea éste el punto del Camino desde el que la vista alcanza más lejos en las cuatro direcciones. En pocos lugares como en éste uno tiene la posibilidad de afirmar con rigor que se tiene parte del mundo bajo sus pies.
Tras el pertinente y contemplativo descanso, la ruta prosigue por esta meseta hasta toparnos con la vertiente contraria. En estos 800 metros de llanura cubierta de hierba, el camino está definido a ambos lados por miles de piedras de todos los tamaños que alguien tuvo la paciencia de alinear. Verdaderamente bucólico.
Junto a una cruz de hierro nace el camino que nos situará de nuevo en la zona baja del páramo. La pendiente es menor que la de la cara este, pero aún así exige buenas dosis de habilidad pues los regueros de agua que descienden por él durante el invierno forman peligrosos surcos y dejan numerosas piedras sueltas.
El Camino aborda ahora un largo trecho en línea recta, por entre campos de trigo, hasta llegar a la Fuente del Piojo.
Desde aquí, desciende por la derecha una pista asfáltica que desemboca en un cruce de carreteras. Giraremos entonces a la izquierda, en dirección a Itero de la Vega y, tras dejar atrás la gótica Ermita de San Nicolás, (en verano funciona como refugio, con 12 plazas) llegamos a otro de los hitos del Camino: el Puente Fitero sobre el río Pisuerga.
Puente Fitero.- Desde siempre este puente ha tenido funciones de demarcación. “Entonces era Castiella un pequeño rincón, era de castellanos Montes de Oca mojón, e de otra parte Fitero el fondón”, reza el poema de Fernán González. En la actualidad este soberbio puente de once arcos, levantado en el siglo XII, sirve también de límite territorial entre las provincias de Burgos y Palencia.
Entramos ya en la Tierra de Campos o Campos de Tierra, como decía Antonio Machado. Nada más cruzar el puente, nuestro camino abandona el asfalto para tomar una buena pista de tierra que parte a la derecha, siguiendo el curso del Pisuerga, a la sombra de los chopos y los sauces que se levantan en sus orillas, y que delatan su presencia en medio de la llanura. Esta pista nos conducirá directamente hasta Itero de la Vega.

10'00 Itero de la Vega.-

A pesar de su escasa tradición jacobea, Itero de la Vega cuenta con un buen albergue municipal en la plaza del Pilar, con capacidad para 12 personas. (Aunque sólo cuenta con ocho literas) y duchas con agua fría.
A la salida de Itero de la Vega se cruza la carretera que une Melgar de Yuso y Osornillo. El camino continúa de frente por una buena pista de tierra. A la izquierda vemos unas casas, son las bodegas. Dos kilómetros después cruzamos el canal del Pisuerga para iniciar un suave ascenso que nos elevará hasta un collado desde el que ya se avista Boadilla del Camino.
Boadilla nos recibe con un magnífico parque a la sombra de una chopera de la que parten dos pistas. La de la izquierda se dirige al centro del pueblo. La de la derecha lo bordea. Ambas se unen a la salida de esta localidad, en una zona de corrales que permanece constantemente embarrada.

19'00 Boadilla del Camino.-

Boadilla cuenta con un humilde lugar de acogida habilitado en la escuela vieja. No dispone de camas y la ducha es con agua fría.
A la izquierda del campo de fútbol de Boadilla parte una pista de tierra que nada más pasar un cruce, nos sitúa a la orilla del Canal de Castilla, que ya seguiremos durante unos cuatro kilómetros, hasta la entrada de Frómista. Poco antes de llegar al Canal de Castilla, se pasa el Ecuador del Camino ¡¡¡ya hemos caminado la mitad del recorrido!!! (desde Somport)
Un poco antes de llegar a la carretera que nos introducirá en las calles de Frómista, un estrecho puentecillo de hierro salva el canal junto a una compuerta de éste. Esta misma carretera, tras pasar bajo la línea del ferrocarril León Santander, nos conduce hasta el centro de Frómista.

25'00 Frómista.-

Frómista cuenta con un buen albergue municipal instalado en una vivienda de dos plantas, en la Plaza de Tui. Dispone de 30 literas, cocina, comedor y duchas con agua fría. En verano, si es necesario se habilita además un salón parroquial con 50 colchones. Don Alberto Ruiz, párroco de Frómista y entusiasta del Camino, dispone de toda la información.

Plano de la etapa