Comenzamos la etapa, y descenderemos hasta el Corral de Peroneo, muy cerca del cementerio de Artieda. Tomaremos un camino agrícola hacia el oeste, que tras caminar 1 km. alcanza la carretera de Artieda a Mianos, junto a una edificación. El camino atraviesa dicha carretera a poco menos de un kilómetro de su inicio y continúa por camino de tierra unos 700 m. hasta desembocar de nuevo en la carretera, por la que habrá de seguirse.
En adelante la traza histórica del Camino ha desaparecido, corre por debajo de la carretera o se encuentra en un estado de total abandono. Así pues, ha de tomarse la carretera durante 3’5 km., hasta el km. 27’700, donde se toma a la derecha la traza histórica, que a través de un bosque de robles y encinas y varios campos de labor, nos sitúa en la románica ermita de San Juan Bautista, en cuyo ábside se encontraban los frescos románicos del maestro de Ruesta, hoy en el Museo Diocesano de Jaca. Es el único resto que queda de la que fue abadía de Maltray, construida por orden del Rey de Pamplona, Sancho Garcés I en el año 911. En 1054 paso a depender, al conquistar estas tierras, del Rey de Aragón Ramiro I.
Se sale de nuevo a la carretera y tras una curva llegamos al final de la primera parte de la etapa, Ruesta.

11'00 Ruesta.-

Hay en la actualidad, un refugio particular de 78 plazas, restaurado por jóvenes de la C.G.T.
El acceso a la Villa se realiza por el paso formado por el caserón de los Marqueses de la Cadena y la iglesia de Santa María, del siglo XVI, (hoy totalmente en ruinas ambas) con probabilidad edificada sobre los restos de una antigua ermita.
La construcción del Embalse de Yesa, supuso el abandono de la Villa, junto con la de Escó y Tiermas.
No tengáis prisa al pasar por Ruesta; pasar despacio, contemplad su ruina y pensar en aquellas gentes que con tanto amor y sacrificio levantaron ésta Villa y tuvieron que abandonarla con lágrimas en sus ojos.
Una vez que ya hemos atravesado el pueblo abandonado, y descendiendo por una de sus calles, se toma un camino que lleva a cruzar el río Regal, por un moderno puente construido en el Jacobeo 93 y junto a otro viejo puente, para así llegar al Camping que se encuentra situado cerca de la ermita de Santiago de Ruesta y junto a la gratificante fuente con el mismo nombre.
A partir de la ermita de Santiago, se afrontan las estribaciones de la sierra de Peña Musera.
El camino asciende por una pista forestal, la pendiente que iniciamos en este punto, sin ser excesivamente dura, sí que al menos podríamos considerarla como fuerte y prolongada.
Pasaremos de los 450 metros en que se encuentra el camping a los 865 en la cota máxima. El camino es bonito; nada más salir de Ruesta se contempla un paisaje precioso del pueblo, el pantano y la sierra de Leire al fondo. Tras un giro a la derecha, continuaremos por la pista, durante unos cinco kilómetros que restan hasta la cumbre. El camino es bonito y transcurre todo él entre un espeso y limpio pinar; parece ser que aquí no ha llegado la procesionaria.
No cabe perderse, las flechas amarillas del Camino no dejan que lo hagas. Una vez en la cumbre y tras un llano, aparece a la vista Undués. Iniciado el descenso, abandonamos la pista, que se dirige a Sangüesa, y seguimos por la izquierda, por unas rodadas sobre el monte bajo que llevan una dirección rectilínea hacia el pueblo.
Poco antes de llegar al arroyo Molinar, encontramos un bonito camino empedrado, es la famosa “Calzada Romana” que cruza el río y luego tras una fuerte pero corta subida, se llega al pueblo pasando junto al lavadero, para desembocar en una plazoleta de la extremidad norte del casco urbano y donde está situado el albergue de peregrinos.

23'00 Undués de Lerda.-

Tiene un Refugio de 60 plazas, salón, cocina y agua caliente. Es el último pueblo en nuestro recorrido aragonés, a escasos kilómetros del límite con la vecina Navarra (a la que perteneció alternativamente en ocasiones a lo largo de la historia).
Efectuamos la salida desde la plazoleta del Albergue, y siguiendo las flechas amarillas descenderemos por una calle que, un poco más adelante, se transforma en una pista. Inmediatamente después, se deja la pista para tomar a la izquierda una amplia cañada a la que sigue el viejo camino, que desemboca, tras 300 metros, en la pista mencionada, habiendo acortado una revuelta. A un lado queda lo poco que queda de monte con carrascas. El antiguo camino, convertido en pista, se desarrolla siempre sobre la margen izquierda del arroyo de Molinar.
Tras una hora aproximada de camino, llegamos al límite de Aragón con Navarra, y a la izquierda del Camino encontramos un panel indicador y una gran piedra que sirve de muga.
El Camino se dirige a Sangüesa, siempre al oeste, y llevando como guía, a nuestra derecha, la ermita del Socorro. Atravesamos la carretera del Canal de las Bardenas, (bajo nuestros pies, y a profundidad, un túnel conduciendo las aguas del Canal; no es visible), cien metros al sur de un corral, para continuar por un camino de concentración parcelaria durante 4 km., tras los cuales contactamos con la carretera de Sangüesa a Javier, sin arcén, y por la que caminaremos con mucho cuidado, como un kilómetro, hasta llegar a las inmediaciones de Sangüesa.

34'00 Sangüesa (Zangotza).-

Tiene un Refugio de 10 plazas, salón, cocina y agua caliente. La antigua “Sancosa” prerromana, cuyo solar se encontraba al otro lado del río Aragón, sobre el alto de “Rocaforte”.

Plano de la etapa