A la salida, pasamos bajo un arco y cruzamos la carretera y el río Odrón hasta llegar al cementerio, desde el cementerio, seguiremos por una pista de tierra que atraviesa viñedos y campos de labor (en un trazado casi paralelo a la N-111) hasta llegar al cruce con la carretera de Desojo.
Numerosas flechas nos señalan aquí que debemos dirigirnos hacia la izquierda, dirección Sansol, que ya aparece al fondo.

6'00 Sansol.-

El recorrido por las callejuelas de Sansol es un verdadero laberinto.
Afortunadamente, se halla totalmente señalizado y nos conduce, de nuevo, hasta la N-111, que cruzamos por enésima vez.
Se presenta ahora un tramo corto pero complicado para el peregrino ciclista. En primer lugar habrá de saltar el guardarraíl de la carretera para acceder a un estrecho e irregular sendero que desciende por la pronunciada pendiente de una ladera de hierba. Por el fondo de este pequeño barranco discurre el río Linares, sobre el cual se levanta el municipio de Torres del Río.

7'00 Torres del Río.-

Torres del Río se cruza en continuo ascenso por una pista de cemento, que se convierte en camino de tierra al llegar al cementerio. Ascensos y descensos se suceden hasta volver a la carretera. El ascenso, con rampas de hasta un 8% de desnivel, continúa hasta coronar este pequeño puerto en cuya cima se halla la Ermita de la Virgen del Poyo, antiguo albergue de peregrinos.
A partir de este punto, la carretera comienza un serpenteante descenso, que nuestra ruta evitará siguiendo casi siempre en línea recta.
En pleno descenso, un difuso camino de tierra, cuya entrada está señalizada, se aparta a la derecha evitando perder altura, mientras la carretera describe una gran curva a la izquierda. Este camino retorna a la N-111 un kilómetro después, junto a un viejo corral.
Es precisamente en este, punto en el que volvemos a cruzar la calzada para descender de frente hacia unos viñedos. Una vez llegado a ellos, se inicia un fuerte ascenso por caminos de tierra que desembocan de nuevo en la carretera, por la que descendemos 300 metros.
Parte entonces, por el arcén contrario, un evidente camino de hierba que 400 metros después desemboca en la N-111, carretera que seguimos ya hasta la entrada de Viana.
Justo a la entrada de esta localidad, tras pasar el cuartel de la Guardia Civil, tomamos por la derecha de la calzada un sendero de tierra visiblemente señalizado que nos deja en las calles centrales de Viana. Basta ascender unos metros para llegar a su Calle Mayor.

17'00 Viana.-

Es la última población de Navarra.
Tiene un buen refugio de 50 plazas. El camino sale de Viana por la Puerta de San Pedro, desde la que se inicia un descenso de un kilómetro hasta llegar a la carretera de Logroño. En ese lugar tomaremos hacia la derecha por una pista de tierra que transita muy cerca de la general, paralela a la misma, durante 400 metros.
Nuestra ruta cruza entonces la carretera y continúa por un sendero que se forma entre los campos agrícolas hasta llegar a la Ermita de la Virgen de Cuevas, junto a la cual, en una chopera, se ha instalado una pequeña área recreativa.
Una nueva pista nos conduce, tras pasar un corral que ya vemos coronando una pequeña loma, hasta la Laguna de las Cañas. A la izquierda se deja un cerro sobre el que se asientan unas ruinas.
Frente a la laguna el camino prosigue en dirección a un pinar que queda a la derecha para 800 metros después volver a la N-111 justo al lado de la empresa Papelera del Norte, unos metros antes del límite territorial de las comunidades de Navarra y La Rioja.
De inmediato encontramos unas señales de carretera que indican la dirección del camino de Santiago, pasando por unos túneles por debajo de la nueva circunvalación de Logroño, señales que se sucederán a lo largo de toda la Ruta, así como unos paneles de información del MOPU, que son inútiles para quienes realizan el camino ajustándose en la medida de lo posible a su trazado original.
Precisamente, junto a uno de estos paneles, ya en la carretera de La Guardia, parte una buena pista hacia la izquierda, pista por la que ascendemos hasta situarnos en la misma falda del histórico Cerro Cantabria, cerro en el que se encuentra un importante yacimiento arqueológico; un poco más adelante, en el descenso, hay una modesta casa, rodeada de perros en la que vive la Sra. Felisa, (nació en 1910, así que saca la cuenta de los años que tiene) siempre dispuesta a ofrecer al peregrino, agua fresca y sombra bajo la higuera, como reza en su sello “agua, higos y amor”.
Un cómodo descenso nos sitúa, un kilómetro y medio después, junto al cementerio de la capital riojana. Por la carretera de Mendavia retornamos a la N-111 a la altura del histórico. Puente de Piedra sobre el río Ebro mandado construir por Alfonso VI, sobre otro mas antiguo, y después otra reparación, en la cual participaron Santo Domingo de la Calzada y su discípulo San Juan de Ortega, y ya estamos en las puertas de Logroño.
El itinerario urbano del camino por Logroño recorre las calles de Ruavieja y Barriocepo (en la que está la Fuente de los Peregrinos) hasta llegar a la Puerta del Revellín o Puerta del Camino. Desde allí, por la Avenida Marqués de Murrieta, desde la cual ya se accede, tras cruzar la línea ferroviaria, a la N-120, dirección a Burgos.

27'00 Logroño.-

En Logroño hay dos buenos, albergues. Uno de ellos está en los locales de la juventud obrera Cristiana (Hospital Viejo, 9), y dispone de 14 plazas y duchas con agua caliente.
El otro, de reciente construcción, se halla en la calle Rúa Vieja, tiene 86 plazas, se trata de un antiguo Palacio que ha sido restaurado por la comunidad riojana y que dispone de dos habitaciones con numerosas camas y una amplia zona libre, además de duchas, agua caliente y cocina.
La Sierra de la Demanda al sur y la Sierra de Cantabria al norte flanquean el extenso valle del Ebro y, entre otras cosas, favorecen el hecho de que en esta llanura habitualmente sople un fuerte viento que endurece una etapa que ya de por sí lo es.
Afortunadamente, sólo los primeros kilómetros del recorrido son por asfalto. Del resto aún se conserva buena parte del recorrido original, trazado en su tramo final por el propio santo riojano que da nombre a la localidad que pronto visitaremos.

Plano de la etapa