Artieda.- Altitud 652 m.

Su población, 105 habitantes

A Santiago 781 Km.

Bonito municipio de la comarca de la Jacetania. Ubicado en provincia de Zaragozaes uno de los pueblos más occidentales del pirineo aragonés.
Sobre un manto de un verde intenso se levanta Artieda en una pequeña colina obteniendo unas maravillosas panorámicas del entorno del embalse de Yesa y de la navarra Sierra de Leire.
Su historia se remonta a época romana conservándose algunos yacimientos con mosaicos, restos de habitaciones y de alguna fortificación, cerámicas o capiteles corintios, así como huellas de una antigua calzada que tenía su paso por la zona, todo ello expuesto en el Museo de Huesca.
De notable importancia es el periodo medieval del que conserva su estructura urbanística con cuidado casco histórico repleto de calles empedradas, así como algunas de las viviendas más significativas de la villa.
Resalta la belleza y singularidad de dos grandes viviendas “Casa de los Diezmos" y la “Casa del Hospital" respondiendo a modelos renacentistas y neoclásicos.
Nos encontramos en una localidad pequeña pero adaptada a las necesidades del turismo, es por ello por lo que cuenta con atractivas viviendas de turismo rural.
Tiene un refugio de peregrinos de 20 plazas.
Cuenta con una iglesia parroquial con advocación a San Martín, data de época románica pero la imagen que hoy contemplamos de ella se corresponde con un periodo posterior en torno al siglo XVI, momento en el que sufrió una notable reforma. El edificio parroquial, tiene la fábrica de sillería, con portada sencilla en uno de los laterales de su única nave. La torre es cuadrada. Consta de tres cuerpos iguales, separados por una imposta lisa. Le falta el remate del chapitel, sustituido por una terraza. El interior del edificio es de origen románico del siglo XII. Se conserva el ábside circular, pero presenta sensibles reformas del siglo XVI, cuando se añadieron dos capillas a modo de crucero, a ambos lados. La de la epístola, de planta cuadrada, cubierta con bóveda de crucería estrellada, y la del Evangelio, cubierta con bóveda de arista. A los pies se alza el coro sobre entramado de madera. Los retablos, así como las piezas de orfebrería, corresponden a los siglos XVI y XVII.