Frómista.- Altitud 783 m.

Su población 1.070 habitantes

A Santiago 414 Km.

Regada por el Canal de Castilla, Fromista la antigua Fromesta del Camino apodada "la villa del milagro" es una de las paradas obligadas del Camino de Santiago tanto por su importancia histórica como por ser la poseedora del que es considerado uno de los mejores y mas puros románicos de Europa.
Fromista etimológicamente data de los tiempos de los romanos y de la palabra "frumentum", que significa trigo. Aun abundan los apellidos de origen judío y ello nos recuerda años de prosperidad de este pueblo cuando en el convivían cristianos, árabes y judíos.
A pesar de que no es su único punto de interés, hablar de Frómista casi equivale a hablar de la Iglesia de San Martín, calificado como el ejemplo más representativo del románico español.
A pesar de que sobre la valoración de este monumento han influido negativamente los juicios sobre la restauración efectuada entre los años 1896 y 1904, es preciso hacer justicia a su innegable contribución a la plástica monumental románica.
Es uno de los monumentos de mayor significación del Románico Pleno hispánico, debido entre otras razones: a su temprana fecha de construcción, comparado con otras obras de esta época conservadas en Castilla y León; al importante papel que desempeñó en la configuración de este estilo en la zona de Castilla; a su relación con otros importantes centros del Románico; y a su situación privilegiada cercana al cruce entre la ruta principal del Camino de Santiago y la procedente del País Vasco y Cantabria, y en la zona donde se instalan los primeros monasterios cluniacenses. San Martín de Frómista se convierte en institución cluniacense en el 1118, a través de su vinculación con San Zoilo de Carrión.
De esta iglesia, se ha destacado repetidas veces la perfección alcanzada en el conjunto y el equilibrio conseguido entre la arquitectura y la ornamentación escultórica. Puede clasificársela como arquetipo de organización románica y expresión del canon clásico de la arquitectura del último tercio del siglo XI.
La iglesia se caracteriza por sus cuidadas proporciones y por el equilibrio que logran las líneas horizontales de sus naves y el impulso vertical de los ábsides y de las torres del hastial y del crucero. Las mismas cualidades se aprecian en su interior, donde la interrelación entre los elementos arquitectónicos y escultóricos alcanza unas proporciones inusuales.
La planta consta de tres naves, la central más ancha y alta que las laterales, un crucero con cúpula en su centro y tres ábsides semicirculares, donde el central es el que presenta mayor desarrollo. Las portadas sobresalen del muro y se cubren con tejaroz soportado por canecillos. Estos canecillos se colocan soportando cornisas y están tallados con cabezas de animales, motivos vegerales y con bustos o personajes humanos en actitudes diversas. El crucero está alineado con el resto de la iglesia y destaca por la torre octogonal levantada en la intersección entre éste y la nave principal.
En el interior, las tres naves del templo se dividen en cinco tramos, cuatro de ellos de las mismas dimensiones y el quinto de mayor anchura, que constituye el crucero. Las naves se cubren con bóveda de medio cañón, son más bajas y estrechas las laterales que la central y la del crucero, y descargan en arcos de medio punto.
En cuanto a la ornamentación, hay que resaltar la variedad en la decoración de los capiteles. Los más abundantes son lo capiteles con motivos vegetales: capiteles con bolas o piñas que surgen de grandes hojas más o menos estilizadas completadas por volutas en la parte superior; capiteles con tallos sinuosos que cobijan hojas, y capiteles con hojas de acanto. Otro conjunto de capiteles muestra numerosas composiciones con representaciones de animales: una primera fila de animales cabalgados por otros o por figuras humanas, aves mezcladas con figuras humanas; es muy original la representación de la fábula de la zorra y el cuervo. Las escenas de los capiteles no siempre ofrecen una interpretación sencilla: puede señalarse la figuración del avaro; hombres portando un barril, escenas con personajes luchando; la representación de Adán y Eva y otras escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, además de representaciones basadas en modelos antiguos.
Muy cerca de la iglesia de San Martín llama poderosamente la atención una estatua que representa a un fraile a la proa de una embarcación, aquí, en plena Tierra de Campos. El fraile es San Telmo, patrono de los navegantes e hijo de esta villa. Pedro González Telmo (1185-1246)
Conocido hoy como San Telmo, fue figura destacada del siglo XIII, y es invocado como patrono de las gentes del mar.
Era sobrino del obispo de Palencia, quien le orientó hacia los estudios eclesiásticos. Fue nombrado canónigo y, estando vacante la dignidad de deán, fue promovido a ella por el Papa a instancias de su tío.
Habiendo tenido noticia de la consecución de este puesto, Pedro se dispuso a celebrar su elección. Encontrándose en la Plaza Mayor de Palencia, quiso hacer caracolear a su caballo para excitar la admiración del público y conseguir su aplauso. Se lanzó pues, a toda brida; pero el caballo se encabritó en medio de la carrera, dio un paso en falso y tiró al jinete en un lodazal. Los espectadores celebraron la caída con gritos y burlas, y el joven y elegante deán quedó avergonzado por un momento. Pero reaccionó súbitamente y con voz potente exclamó:
"-¡Cómo! ¿Este mismo mundo, a quien yo tanto quería agradar, se burla ahora de mí? Pues bien, también yo me burlaré de él. Y desde ahora, vuélvole la espalda para llevar una vida mejor."
Así fue como determinó servir a Dios con tanta y más atención con que antes había servido a su vanidad. Ingresó en el convento de Santo Domingo (San Pablo) y allí permaneció durante tres años. Posteriormente, predicó en el norte de España llegando a Tuy (Pontevedra), donde murió en 1296.
Otro templo que destaca es el de Santa María del Castillo, erigido en el siglo XV, sobre una antigua fortaleza, situada en la parte más elevada de la villa, es de estilo ojival tardío; tiene tres naves separadas por pilares con sendas bóvedas, con portada renacentista y tres naves. Destaca su retablo mayor, compuesto por 29 tablas, bajo doseles góticos.
Fue robado en 1980 y recuperado en Bruselas en julio de 1981. A raíz de estos sucesos surgió la idea de instalar un museo en la misma iglesia de Santa María, recogiendo el anhelo de los fromisteños de que las tablas volviesen "donde siempre habían estado". Dichas tablas se encuentran en la actualidad en el Museo de la Iglesia de San Pedro..
También posee portadas renacentistas.
La Iglesia de San Pedro, del siglo XV, con portada de estilo plateresco, conserva en su interior pinturas de la escuela de Ribera. Es una iglesia gótica que se comenzó a construir en el siglo XV. No obstante, no fue hasta el siglo siguiente cuando recibe su forma definitiva. Posee una torre de cuatro cuerpos, de aspecto rotundo y macizo.
Uno de los elementos más interesantes del exterior es la portada renacentista, trazada por Juan de Escalante hacia 1560.
En el interior, el templo se organiza en cinco tramos y tres naves divididas por pilares fasciculados, que soportan bóvedas de crucería estrellada con combados. Presidiendo el presbiterio se alza el retablo mayor, diseñado por Francisco Trejo en 1636. Sigue el esquema clasicista, ordenado y monumental, que caracteriza a los retablos del momento, inspirados en motivos herrerianos.
También cabe destacar el grupo del Descendimiento, de la escuela castellana de Valmaseda, y dos imágenes esculturales: San Pedro y San Pablo, del siglo XV. En las naves laterales del templo hay dos lienzos de Gregorio Ferro, discípulo de Mengs: uno con la imagen del Crucificado; y otro con la de San José.
La Ermita de Santiago, está en las afueras, de aire gótico, posee una virgen sedente policroma del siglo XIII, que es muy venerada.
El Hospital de los Palmeros, hoy convertido en restaurante y cafetería.