Itero de la Vega.- Altitud 786 m.

Su población 280 habitantes

A Santiago 428 Km.

Es un buen ejemplo para comprobar de qué manera influye la Ruta jacobea en la configuración de los pueblos por los que pasa. Itero de la Vega no fue tradicionalmente lugar de paso del Camino de Santiago, que seguía recto tras cruzar el río. La implantación de los campos de cereal fue lo que determinó que Itero acogiese el paso de los peregrinos. Así, su estructura no es lineal, como en otros pueblos, sino concéntrica en tomo a su Iglesia de San Pedro del siglo XVI, aunque su portada es románica del siglo XIII.
Allí donde la comarca de Tierra de Campos linda con la provincia de Burgos se encuentra la villa de Itero de la Vega, al sudeste de la capital de Palencia. En la orilla del Pisuerga, Itero es una de las posibles paradas en el Camino de Santiago que atraviesa la provincia.
La primera mención del pueblo se encuentra en las Memorias de Fernando III, del siglo X, en las que aparece como Fitero de la Vega. Fitero deriva de la voz latina “fictum”, clavado, lo que sugiere que tomó su nombre de un mojón o demarcación territorial, al parecer un puente románico que aún existe y que, junto con el río, señalaba el límite entre los reinos de Castilla y León. Por tanto, el pueblo se llama “Mojón de la Vega”, la del Pisuerga. Fue lugar y sitio de acogida y descanso de los peregrinos en su viaje a Santiago, y aún hoy se ofrece refugio y reposo al peregrino en la restaurada ermita románica de San Nicolás, cerca de la cual aún funciona un viejo molino.
En la plaza mayor del lugar, junto al Ayuntamiento, en un lugar con fuerte tránsito de peregrinos, está ubicado un monumental rollo renacentista que da fe del pasado de Itero como lugar en el que de impartía justicia, ya que el propio rollo servía como picota para escarnio de los condenados.
En el centro del pueblo se encuentra la iglesia parroquial dedicada a la advocación de San Pedro, en la los siglos han respetado una elegante portada gótica del siglo XIII de fina cantería. sobre la cual aún se aprecian restos de pintura que se han salvado bajo la protección del pórtico. El resto del edificio se construyó en el siglo XVI y se reformó en el XVIII. De su interior sobresale un órgano dieciochesco y un púlpito renacentista tallado al estilo plateresco. La sacristía guarda una preciosa reja que protege el archivo y el joyero parroquial labrado por Matías López. También son interesantes un grupo escultórico de la Virgen, Santa Ana y el Niño (siglo XIV) y un sarcófago (siglo XV).
Dentro del término municipal se puede visitar la ermita de Nuestra Señora de la Piedad, con restos románicos tales como una ventana en su cabecera y algunos capiteles con decoración vegetal. La fachada es ya gótica y sobre ella fue añadida una elegante espadaña. La ermita atesora una imagen de Santiago Peregrino de la que se sabe es muy antigua.