Jaca.- Altitud 818 m.

Su población 10.840 habitantes

A Santiago 826 Km.

El origen de la población de Jaca se encuentra en un castrum ubicado a orillas del río Aragón. En 1035, el rey Ramiro I instaló en él la sede del nuevo reino de Aragón. Un fuero concedido por su sucesor, Sancho Ramírez, entre 1063 y 1077 pone de relieve la importancia adquirida por la población. Desde esta última fecha, con la sede episcopal instalada, comienza a construirse la catedral. Además, llegó a contar con cinco iglesias parroquiales (San Nicolás, San Ginés, Santiago, San Saturnino y San Jaime) y dos hospitales (Espíritu Santo y San Juan).
En 1096 la conquista de Huesca al poder musulmán pone fin a la capitalidad de Jaca. A fines del siglo XI la documentación permite saber que la villa estaba constituida por dos áreas principales: la antigua, conocida como de San Nicolás, y el llamado Burgo Nuevo, al exterior de las murallas. Ramiro I convirtió a la ciudad de Jaca, en 1035, en la primera capital del reino de Aragón, privilegio que perdería en 1096 a favor de Huesca, una vez que la Reconquista permitió trasladar más al sur el eje político y social del reino.
De aquella época data la construcción de la catedral románica, que pronto se convertiría en ejemplo de un nuevo tipo de edificación en España e incluso en Europa. Ya a fines del siglo XVI, la fortificación de la plaza mediante una ciudadela pone fin a la existencia de este último. En este periodo se instala en la población la comunidad de monjas procedente de Santa Cruz de la Seros. A este nuevo monasterio de benedictinas, edificado en el solar de la iglesia de San Ginés, fue trasladado el sepulcro románico de la infanta doña Sancha. Tiene un nuevo Refugio de 30 plazas, con salón, cocina y agua caliente. Junto al viejo Camino de Santiago, se encontraba el Burgo o Burnao, que situado en las afueras de la ciudad amurallada de Jaca, era el lugar de alojamiento de peregrinos y de artesanos que trabajaban para ellos; contaba el barrio con varias iglesias. Todo ello fue destruido para edificar en 1592 la actual Ciudadela.
Tocando a las murallas (hoy destr
uidas por la ignorancia, quedan unos 50 metros), está la Catedral, que al igual que la Ciudadela detallamos más adelante.
Monumentos importantes son: La Torre del Reloj o del Merino de finales del siglo XIII, que ocupa el solar del Palacio Real y cerca de ésta se encuentra la Casa Consistorial, con portada del plateresco aragonés, siglo XVI.
La Iglesia de San Salvador y San Ginés, del siglo XII, con su notable sarcófago de la infanta Doña Sancha, hija del rey Ramiro I, construido en el año 1097. En la Iglesia de Santiago, ya restaurada en 1088, por el Obispo Don Pedro I, y renovada en el siglo XVIII, hay una interesante pila bautismal de estilo románico.
Pero, para muchos jacetanos, el mejor monumento es la Naturaleza, sus valles, sus vistas, sus paisajes, sus ríos, que quieren preservar, junto a los monumentos artísticos, para legarlo a generaciones futuras.

CATEDRAL DE JACA

Fue mandada edificar en el siglo XI por el Rey Ramiro I de Aragón. Es de planta basilical con crucero. Tiene tres naves, la central más elevada y separada de las laterales mediante soportes alternados: pilares cruciformes y columnas de fuste muy grueso, todos con capiteles ricamente decorados.
El crucero se cubre con bóveda de cañón y en su centro se levanta una cúpula nervada de arcos cruzados apoyada en trompas cónicas.
Triple ábside escalonado en planta, el central fue ampliado en el siglo XVIII, los laterales se cubren con bóveda de horno. Están decorados en el exterior con capiteles, columnas, canecillos labrados y ventanales de arco de medio punto (derramados en el interior); estos grandes vanos se distribuyen alrededor de todo el edificio. Otro motivo decorativo es el “ajedrezado” que por nacer aquí, se denominará “jaqués”.
El atrio principal u occidental está cubierto con bóveda de cañón. Tiene seis grandes figuras de los apóstoles (uno de ellos Santiago) que antaño decoraban el retablo mayor. La Magna Porta está orlada de archivoltas y un hermoso y majestuoso crismón, tan repetido después a lo largo del Camino. El acceso lateral o sur, es posterior; además de su portada y preciosos capiteles, conserva la “vara jaquesa”.
El Museo Diocesano de Pintura Románica está situado en la antigua capilla del Pilar, donde podremos contemplar, del siglo XII los ábsides de Susín, Ruesta, Navasa y de la grandiosa ermita de Bagües; del siglo XIII Urriés, Orús, Escó, Sorripas, Cerésola y el completísimo ábside de Osia; del siglo XIV Ipas, y de transición del XIII al XIV el de Concilio. Jaca fue siempre una ciudad fortificada y defensiva. Buena muestra es la ciudadela, ordenada levantar en el siglo XVI por Felipe II. Aún mantiene carácter militar. Se permiten visitas guiadas por las mañanas. Es, junto a la de Lieja (Bélgica). La única ciudadela medieval de forma pentagonal que se conserva intacta.

LA CIUDADELA “FUERTE DE SAN PEDRO”

Fortaleza construida en el siglo XVI bajo el reinado de Felipe II y terminada por Felipe III en el año 1641. Muestra una poderosa muralla de planta pentagonal, de 260 metros de lado. Conserva perfectos los fosos y la plaza de armas y es sede aún de la Comandancia Militar. Unica completa en su fábrica que queda en España. Fue declarada Monumento Nacional en 1951.
Motivo de su construcción: los graves desórdenes provocados por la huida de Antonio Pérez (1590) y su posterior intento de invadir Aragón desde Francia. Ante esto y el peligro hugonote, Felipe II decide la construcción de un plan defensivo que se centre en Jaca.
Su último episodio guerrero fue en 1814. Jaca había sido tomada por los franceses de Napoleón sin lucha en 1809. Permanecieron aquí cinco años, hasta que el 17 de febrero de 1814, Espoz y Mina, desde Navarra, logra expulsarlos. Una caballerosa acta de rendición, concede a los vencidos la salida con todos los honores y son acompañados hacia el Somport y Urdós los 702 franceses que superviven al asedio.