Lorca.- Altitud 480 m.

Su población, 140 habitantes

A Santiago 657 Km.

Tras superar Cirauqui, la ruta jacobea se dirige hacia Estella atravesando la localidad de Lorca. En la calle Mayor del pueblo, siguiendo la ruta jacobea, se alza la parroquia de San Salvador planteada en estilo románico rural tardío. La organización urbanística responde a la de los pueblos del Camino de Santiago con el caserío dispuesto longitudinalmente a ambos lados de la calle Mayor, donde se conservan algunas casas barrocas y varios escudos del siglo XVIII. El Camino atraviesa también el puente ojival de dos arcos del siglo XII sobre el río salado, "cuidado con beber de él, ni tu ni tu caballo, pues es un río mortífero", de ese modo advierte Aymeric Picaud en su Guía Medieval, del peligro de las referidas aguas, este puente ha sido paso de los peregrinos que caminaban a Compostela. Pudo pertenecer a una antigua calzada romana que luego se convirtió en Camino hacia Santiago. Una fuente en medio de de su calle principal sirve para refrescarse y darse un respiro.
La Iglesia de San Salvador, construida hacia el año 1200 en estilo románico rural y que presenta transformaciones en los siglos XVIII y XX.
El interior de la iglesia de San Salvador, y debido a su importancia en la Ruta Jacobea se debe destacar el Retablo de Santiago, con una talla de Santiago Peregrino, barroca, del siglo XVIII. Frecuentemente es visitada por los peregrinos que cruzan la localidad. Es interesante una gran pila bautismal de estilo románico, decorada con potentes gallones y que apoya en un capitel vegetal realizado esquemáticamente.
Le Iglesia de San Salvador que vemos en esta localidad del Camino de Santiago, está construida en la segunda mitad del siglo XII, en siglos posteriores efectuaron importantes modificaciones y añadidos, quedando casi oculta.
La portada con pórtico por las se accede y la torre son construcciones modernas del sigo XX. En interior vemos una nave de cuatro tramos con cubierta de bóveda de medio cañón apuntado sobre arcos fajones que descansan en una imposta moldurada corrida, dando paso a pilastras dobles y se intercalan otros arcos en medio. El ábside es semicircular con bóveda de media esfera. Todo el interior está enlucido.
Al exterior destacan los sillares de excelente factura con que fue construida y el ábside dividido en tres paños por dos medias columnas adosadas que delimitan pequeñas ventanas, hoy cegadas. La cornisa que sustenta el tejado está sostenida por canecillos, que al igual que los capiteles de las columnas están muy deteriorados, pudiéndose apreciar, cabezas humanas, hojarasca y alguna figura.