Monasterio de Sandoval

El monasterio es un conjunto de iglesia y monasterio abandonado desde hace el suficiente tiempo como para que haya una gran parte desmoronada y echada a perder, aun así, la gran parte del conjunto monumental está todavía en pie.
Es un Monumento a tener en cuenta en la ruta del Esla. Cerca de la unión entre el Esla y el rio Porma, el Monasterio de Santa María de Sandoval se levanto en el siglo XII, tras ser donados los terrenos por el rey Alfonso VII al conde Pedro Ponce de Minerva, asesor suyo. Los terrenos se llamaban Saltus Novalis.
La primera Orden que ocupó el Monasterio fueron los Bernardos y más tarde la del Císter.
Se ha restaurado varias veces debido a varios incendios en los años 1592 y 1615.
En el interior, de planta de cruz latina, tenemos el claustro a cuyo lado está la iglesia, cocina y calefacción. Se dividía en dos zonas, una para los monjes y otra para los conversos.
Es de destacar el capitel mozárabe del siglo X, lo conocerá porque es la pila de agua bendita.
El conde Pedro Ponce de Minerva y su esposa doña Estefanía Ramírez fundaron el monasterio de Sandoval en el año 1167. En un primer momento, vinieron a poblarlo monjes del monasterio de San Pedro de la Espina (Valladolid). Sandoval recibió a lo largo del tiempo numerosas e importantes donaciones de la realeza y de los nobles de la zona. Algunos de ellos, igual que los fundadores, recibieron entierro en su iglesia.
Durante los siglos XIV y XV padece una importante decadencia, de la que logrará salir a partir de 1487 con su ingreso en la Congregación Cisterciense de Castilla. Por lo que respecta a su situación cerca del Camino de Compostela, la documentación del monasterio hace referencia a unas limosnas que dio el abad «a unos religiosos que iban a Santiago» en 1594.
Se conservan otros documentos, en los que se anotan donativos hechos a monjes y clérigos y, aunque no especifican que se trata de peregrinos, la noticia reseñada arriba sin duda no debió de ser un caso aislado. Desamortizado en 1835, como tantos otros, en la actualidad se está llevando a cabo la restauración del conjunto monástico.
La iglesia presenta planta de cruz latina con tres naves, transepto destacado y cabecera formada por tres ábsides semicirculares precedidos de tramo recto. Éstos se cubren con bóveda de cañón (igual que en los extremos del transepto), mientras que los hemiciclos lo hacen con bóveda de horno (con nervios de refuerzo) y el resto del templo con crucería (en el caso del crucero, octopartita).
Comenzada durante la segunda mitad del siglo XII, no se concluyó hasta 1462, según una inscripción en la que se indica que el abad Pedro de la Vega terminó el templo. En su interior se conservan interesantes sepulcros góticos, un capitel del siglo X, que hace las funciones de pila de agua bendita, y varios retablos de época moderna. El claustro, renovado en el siglo XVII, se dispone al sur. De las dependencias medievales quedan los vanos que daban acceso a la sacristía y a la sala capitular, y parte de la sala de monjes.