Molinaseca.- Altitud 595 m.

Su población 743 habitantes

A Santiago 209 Km.

Molinaseca es el primer pueblo importante una vez finalizado el fuerte descenso del monte Irago y donde se inicia el fértil valle del Bierzo.
Se trata de una villa con una estructura más urbana que la de los pueblos anteriores de la etapa. En el pueblo se conservan casas tradicionales con una arquitectura notable, con torres y blasones que advierten sobre el pasado histórico de la villa. Las casas están construidas de mampostería de piedra, los tejados son de pizarra.
Es una villa con una fuerte tradición jacobea, contando en el pasado con cuatro hospitales de peregrinos. Posee una calle llamada calle Real o del Peregrino y un crucero de piedra. Molinaseca ha sido declarada Bien de Interés Cultural.
El río Meruelo atraviesa la localidad, el peregrino lo cruza por un puente de gran belleza. En esta zona, durante el verano, se represa el río para formar una gran balsa de agua en la que poder bañarse.
Era una costumbre y una tradición que los peregrinos se llevasen una astilla de las puertas del Santuario de Nuestra Señora de la Quinta Angustia, al igual que los segadores probaran sobre ella el corte de sus herramientas en su paso hacia Castilla como señal de suerte en el trabajo y creyendo que las herramientas resistirían toda la temporada de trabajo. De regreso al final del verano, dejaban las herramientas, ya inútiles, a la Virgen, "La Preciosa", como una ofrenda y en agradecimiento a su protección. Los peregrinos han proseguido con la tradición de arrancar una astilla de la puerta como recuerdo a su paso hacia Santiago, hasta que la puerta fue recubierta de metal, para evitar que acabase astillada por completo.
La localidad se localiza al lado del río Meruelo sobre la vega del mismo, por lo que la topografía es llana a diferencia de los pueblos anteriores emplazados en la ladera. En el fondo del valle se cultivan productos de huerta. Las pendientes suaves del valle contrastan con las de los montes cercanos, entre el monte y la vega hay importantes diferencias en cuanto a la vegetación. Comienza a ser abundante el cultivo del viñedo que nos acompañarán por casi toda la comarca berciana.
Al otro lado del cauce, la calle Mayor nos habla de la importancia histórica que tuvo este lugar, con sus nobles casas y escudos nobiliarios, en una de ellas habitó Doña Urraca y al final de la calle Real, todavía hoy se puede apreciar el Hospital de Peregrinos.
Tiene una interesante iglesia parroquial dedicada San Nicolás, con una talla de San Roque Peregrino, y son destacables las ermitas que fueron dedicadas a Santa Marina y a San Lázaro.