Puente la Reina.- Altitud 347 m.

Su población 2.124 habitantes

A Santiago 683 Km.

Prototipo de ciudad surgida por y para el Camino de Santiago, como lo atestigua su distribución urbanística alrededor de la ruta, crece a la vera del puente de seis arcos levantado para que los peregrinos pudiesen salvar el río Arga y que da nombre a la ciudad. La reina a la que generalmente se atribuye la orden de construir el puente es Doña Mayor, esposa de Sancho el Mayor, aunque hay quien se la atribuye a Doña Estefanía, consorte de García el de Nájera. Esta ciudad fue de importancia capital para las peregrinaciones de todas las épocas ya que, además del paso sobre el Arga, siempre contó con una amplia oferta de albergues y hospitales, además de ser la primera ciudad que atravesaba la ruta unificada tras enlazar el Camino de Roncesvalles con el de Somport. Enclavada en la vega de Valdizarbe, en la actualidad es una tranquila villa dedicada principalmente a la agricultura y en especial a la producción de excelentes vinos de denominación de origen Navarra.
Imprescindible recorrer su casco urbano en un breve paseo en el que podremos admirar:
En la entrada al municipio una estatua de hierro representando a un peregrino nos da la bienvenida en el punto donde confluyen los caminos que vienen de Roncesvalles y Somport.
El primer monumento que nos encontramos al entrar en la villa, es la Iglesia de Santa María de la Vega (hoy conocida como iglesia del Crucifijo). La iglesia, de dos naves, es de estilo popular románico y es de fundación templaria, del siglo XII, con ampliación de finales de la Edad Media. La nave más antigua perteneció posiblemente a la iglesia de Santa María de la Vega, tiene cinco tramos cubiertos por bóveda de cañón, ligeramente apuntada sobre fajones. Sobre el lado del Evangelio se edificó tiempo después otra de cuatro tramos, cubiertos por bóveda de cañón, claramente apuntada. Se accede a la otra nave mediante una portada ricamente moldurada, abierta en el segundo tramo de la nave antigua. Por encima de ella arrancan unos arcos que la unen con el monasterio o antiguo hospital. La torre, sobre el primer tramo de la misma nave, de inicio medieval, se remata en el siglo XVII.
La imagen del Crucificado que se venera aquí es una hermosa talla, atribuída a una ofrenda de un peregrino renano -según opinión generalizada-, que corresponde al siglo XV. Hermosísima talla procedente de talleres centroeuropeos. Destaca por su dolor (acentuado por la exagerada disposición del Cristo, con los brazos colocados en una «Y» muy pronunciada) y por el fuerte y realista dinamismo de su torso y piernas. Algunos estudiosos han querido ver en el árbol en forma de «Y», con un tronco sin descortezar del que salen, desde la altura del abdomen de Cristo, los dos vástagos superiores, no una cruz, sino una conocida representación de la Pata de Oca, signo de reconocimiento de las hermandades secretas de maestros constructores y pontífices iniciados.
Iglesia de Santiago el Mayor. Románica. La portada de la parroquia de Santiago el Mayor del siglo XII, la primera de una serie de tres excepcionales pórticos polilobulados, de clara influencia islámica, que encontraremos en Cirauqui y Estella.
En el interior destaca un enorme retablo, dedicado a Santiago, del siglo XVIII, la talla gótica de Santa María del Rosario del siglo XIV y una popular talla gótica de cedro del siglo XIV representando a Santiago Peregrino, el “Beltza” (negro, en euskera), debido al humo de las velas que siempre están encendidas a sus pies. Cuenta la tradición que esta imagen era portada por unos peregrinos alemanes para ofrecerla al apóstol en Compostela como acción de gracias por su intervención en una epidemia de peste que asolaba su ciudad. Llegado a este punto, no hubo forma humana de mover al Crucificado, que al parecer había decidido quedarse en Puente la Reina y ahí permanece desde el siglo XIV. Otra versión asegura que uno de los peregrinos enfermó y tuvo que quedarse en esta ciudad. Cuando sus compañeros, ya de regreso de Compostela, lo encontraron ya repuesto dejaron el crucifijo como agradecimiento y pago por los cuidados que los monjes habían ofrecido al enfermo.
La iglesia de San Pedro es de origen medieval, con añadidos de los siglos XVI al XIX, contiene un órgano, que es una joya del barroco navarro del siglo XVII. En su interior se venera la imagen de Nuestra Señora del Puy o del “Txori” (pájaro, en euskera).
La calle Mayor en su conjunto constituye de por sí un interesante conjunto monumental.
Aún se conserva en Puente la Reina la tradición de tocar cuarenta campanadas al anochecer, tradición que antaño servía para avisar a los peregrinos de que se iban a cerrar las puertas de la ciudad.
El puente, aunque con reformas, es el mejor de los medievales de la ruta. Todavía conserva la puerta que lo integraba en la fortificación de la ciudad. Ha perdido la torreta del centro, donde había una pequeña capilla en la que se guardaba una imagen de la Virgen, de gran devoción entre los habitantes de Puente la Reina.
Un extraño prodigio convertido en hermosa leyenda se produjo en este lugar hasta el siglo XIX. De cuando en cuando un “txori” (pájaro, en euskera) acudía a la imagen y le limpiaba las telarañas y lavaba la cara trayendo agua del río en el pico. Con motivo de estos sucesos, la población los celebraba con cohetes y redobles de campanas. Pese al tumulto que se armaba, el “txori” cumplía su misión con absoluto aplomo. La Virgen del “Txori” fue trasladada del puente al interior de la iglesia de San Pedro en 1843.