Roncesvalles (Orreaga).- Altitud 952 m.

Su población 35 habitantes

A Santiago 747 Km.

Está declarada como Sitio Historico de Interes Nacional. La Colegiata de Roncesvalles fue fundada en el siglo XII por Alfonso I El Batallador y Sancho Larrosa obispo de Pamplona, para atender a los cada vez más numerosos peregrinos tras el duro paso por los Pirineos.
De su hospitalidad da fe un texto de la época: “La puerta se abre a todos, enfermos y sanos; no sólo a los católicos sino aun a paganos, a judíos, herejes, ociosos y vanos”
En la actualidad el conjunto lo forman:
La Colegiata, gran ejemplo del gótico francés, construida sobre una primitiva iglesia románica. Su templo posee tres naves, que se rematan en cabecera poligonal la central y en testero recto las laterales. Se cubren con bóvedas de crucería. Destaca la nave principal, por su mayor altura (al disponer de un cuerpo de triforio) y por sus antiguas bóvedas sexpartitas. Su decoración escultórica es escasa, reduciéndose a sencillos motivos vegetales en los capiteles de los pilares cilíndricos de la iglesia y a la clave de la bóveda del presbiterio, donde se representa la escena de la coronación de la Virgen.
Posee varias portadas. La principal de perfil apuntado, en el hastial de los pies, se halla muy reformada por las diferentes obras de restauración, al igual que el rosetón que se abre por encima de ella. Otra, en el lado de la Epístola, comunica con el claustro. Sobre la nave del Evangelio se sitúa la torre, que conserva aún sus matacanes.
En el lado meridional de la iglesia, a una cota más baja por la pendiente del terreno, se construye su claustro gótico, muy reformado en el siglo XVII. En su interior se conserva el capítulo, también conocido como capilla de San Agustín o capilla preciosa. Fue construido en el siglo XIV, tiene planta cuadrada y se cubre con una bóveda de crucería estrellada.
En el ábside destaca la Virgen de Roncesvalles, del siglo XIII, tallada en madera de cedro y recubierta de plata y oro. En la sala capitular se halla el Panteón Real, sepulcro de Sancho VII el Fuerte, (con 2'25 m. de estatura, que dicen era la real del rey) y de su esposa, Doña Clemencia de Touluse. También se conservan las cadenas que rompió en la batalla de las Navas de Tolosa contra los árabes, y que dicen que rodeaban la tienda real del moro Miramolín. Tiene también un interesante museo.
La Capilla de Sancti Spiritus o Silo de Carlomagno, del siglo XII, servía de sepulcro para los peregrinos que habían fallecido, levantada en el mismo lugar en que Roldán quebró la roca con su espada Duarandart.
La capilla, de planta cuadrada, se cubre con bóveda de crucería de gruesos nervios prismáticos y aloja en su interior una cripta con bóveda de cañón, toda ella de mampostería, que actuaba como osario. En el siglo XVII todavía se podían contemplar unas pinturas murales, tal vez realizadas durante el reinado de Sancho el Fuerte de Navarra, en las que se representaba la célebre batalla de Roncesvalles y la muerte de Roldán con numerosas inscripciones que ayudaban a identificar a sus protagonistas; en la actualidad, no queda rastro alguno de ellas. El pórtico de arcos de medio punto que la rodea es un añadido realizado a comienzos del siglo XVII.
Capilla de Santiago o de los Peregrinos, del siglo XIII, situada junto a la anterior. En su espadaña se colocó la campana de San Salvador de Ibañeta. Es un edificio sencillo y armónico de estilo gótico. Es una construcción muy sencilla, pertenece a la transición del románico al gótico, tiene una armoniosa portada con un ligero abocinamiento y un rosetón que ilumina tenuemente el interior. Formada por una nave de dos tramos que se cubren con bóvedas de crucería. Su portada, a los pies, presenta un crismón en su tímpano, y varias arquivoltas que descansan en columnas con decoración vegetal en sus capiteles.
La Cruz de los Peregrinos, del siglo XI, situada a la salida, a la izquierda en la carretera, sobre una columna con un capitel renaciente. Esta bella cruz de piedra, con el distintivo de La Orden de Santiago. Dedicada a todos los romeros que han sido y serán lo largo de los siglos, alterna elementos góticos con otros posteriores. Antaño era conocido como la Cruz Vieja. Su situación junto al Camino Jacobeo, marca la salida de Roncesvalles en dirección a Burguete.
Roncesvalles es hoy uno de los principales puntos de partida de quienes inician el camino de Santiago. Aquí pueden también facilitar la credencial al peregrino que la desee, y que si va a utilizar los refugios, es obligatoria.
Al lado de la Colegiata se encuentra la Oficina del Peregrino, donde se asesora y se entregan Credenciales a los peregrinos.
A las 20 horas, todos los días se celebra la misa del peregrino. Es una experiencia única escuchar los cánticos de los canónigos.
Al final de la misa, los peregrinos que lo desean se acercan al altar y son bendecidos en diversas lenguas, siguiendo un ritual que se remonta muchos siglos atrás.
En Roncesvalles hay un confortable refugio que dispone de 80 plazas, cocina y agua caliente.