Monasterio de San Juan de la Peña

El Monasterio de San Juan de la Peña es considerado como el sacro recinto donde se asentaron las bases de lo que iba a ser Aragón.
El entorno en el que está ubicado, zona noroccidental de las tierras altoaragonesas, cercano a los valles de Echo y Ansó, espacio territorial en el que surgió el condado de Aragón en el siglo IX, entorno al monasterio de Siresa, y junto a la ciudad de Jaca, primera capital del Reino aragonés desde el siglo XI, hacen pensar en la veracidad de esta hipótesis. A raíz de la invasión musulmana, hacia el año 720, una serie de ermitaños se retiraron a este escondido rincón del Pirineo y crearon un foco de vida eremítica que pervivió hasta el siglo X.
El año 920 Galindo Aznárez II, conde de Aragón, conquistó las tierras al sur del río Aragón, llegando hasta la sierra de San Juan de la Peña, donde fundó un monasterio dedicado a San Julian y Santa Basilisa. El recinto fue levantado en el mismo lugar en que habitaron los antiguos eremitas. De esta construcción queda la iglesia hispánica, o baja.
Sobre este monasterio, Sancho el Mayor de Navarra creó el de San Juan de la Peña, que englobó al antiguo monasterio de San Julián y Santa Basilisa y una serie de edificaciones que se levantaron entonces. También lo dotó de numerosos territorios y comenzó la construcción de la Iglesia Alta. En 1071 se celebró por última vez en España el antiguo rito hispano-visigótico, introduciéndose a partir de entonces el de la Iglesia romana.
Durante los siglos XII y XIII el monasterio sufrió una cierta decadencia a causa de los múltiples pleitos contra los arzobispados vecinos que fueron mermando su patrimonio. En 1245, finalmente, el abad Iñigo llego a un acuerdo que le proporcionó un largo período de paz.
En 1675 el recinto sufrió un incendio que arrasó el refectorio, la hospedería y el archivo del monasterio. Durante tres días ardió, quedando en un aspecto lamentable por lo que se planificó la edificación del Monasterio Nuevo.
Iglesia Baja
Fundada en el año 920, esta iglesia constituye el primitivo núcleo del monasterio. Consta de dos ábsides y sus dos naves. En el interior de los ábsides se pueden observar pinturas románicas del siglo XII, la del ábside izquierdo representa el martirio de San Damian y San Cosme. La iglesia hispánica del siglo X corresponde a la parte comprendida hasta la parte superior de las escaleras, la parte inferior es una ampliación del siglo XI que tiene lugar al construir la Iglesia Románica o Alta que visitaran posteriormente, en esta parte inferior se encuentran las tumbas de 5 abades.
Sala de Concilios
Es la primera sala que hallaremos en la visita, y se corresponde con el dormitorio de los monjes. Su nombre proviene la suposición de que en tiempos de Ramiro I se celebró en ella un concilio. La construcción data del siglo XI, y se haya dividida en cuatro tramos mediante arcos de medio punto apoyados en pilares cruciformes.
Iluminada por aspilleras, se encuentra cubierta por bóvedas de cañón. A un lado encontramos una fuente por donde fluye el agua. Se cuenta que en este lugar se castigaba a aquellos que se portaban mal a través del "gota a gota" que caería sobre sus cabezas incesablemente.
SEGUNDA PLANTA
Panteón de Nobles

En este lugar se encuentran tumbas tanto de nobles aragoneses como navarros quienes hacían grandes donaciones a condición de ser enterrados en este lugar, debido a que el monasterio se convirtió en Panteón Real a principios del siglo XI al ser enterrado en este monasterio el primer rey de Aragón Ramiro I. Destacamos en el tipo de decoración de los arcos de medio punto de los nichos superiores, el "ajedrezado jaques", llamado así por su similitud con un ajedrez y porque el origen de este tipo de decoración se encuentra en la zona de Jaca.
Al fondo se observa la tumba de Don Pedro Pablo Abarca de Bolea, X Conde de Aranda que quiso ser enterrado en este lugar debido a que antepasados suyos fueron enterrados en este Monasterio.
Iglesia alta de San Juan
Pasando a través del Panteón de Nobles llegaremos a esta iglesia, consagrada en 1094, edificada por el rey Sancho Ramírez. Iluminada por dos amplios ventanales, está constituida por una nave que se estrecha, coronada por tres ábsides semicirculares pegados a la roca.
Esta iglesia se construye en el siglo XI y se encuentra encima de la Iglesia Mozárabe, por esta razón se le conoce como Iglesia Alta. Se puede destacar como la misma roca hace de bóveda se supone que pudo estar pintada. Si se fijan en la parte de los vanos, observarán que el vano central esta rodeado por un arco de medio punto el cual nos indica que este pudo ser anteriormente el acceso principal a esta iglesia.
En el ábside central se encuentra una reproducción del Santo Grial, del cual cuentan que estuvo guardado en este Monasterio para protegerlo de las invasiones musulmanas.
Panteón Real
Mandado construir por Carlos III en el siglo XVIII y de estilo neoclásico. En la pared de la izquierda se encuentran 4 relieves en estucos que representan escenas de la historia de Aragón a través de las cuales se compone el escudo de esta comunidad autónoma:
1º- La jura de los reyes de Aragón que corresponde a las cuatro barras del escudo.
2º- La batalla de Alcoraz en la conquista de Huesca, corresponde a las cuatro cabezas moras con la cruz de San Jorge.
3º- La aparición de la Cruz de Iñigo Arista, corresponde a la misma cruz.
4º- La batalla de La Ainsa con Garci Jiménez, corresponde al árbol del Sobrarbe.
El calvario es una obra de Carlos Salas, con figuras de mármol. Frente a los estucos hallaremos placas de bronce con el nombre de personajes supuestamente enterrados en este Monasterio, aunque la mayoría de estos personajes son ficticios salvo los de los tres reyes de Aragón: Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I.
Claustro románico (siglo XII)
El claustro de San Juan de la Peña puede considerarse su pieza más importante. Anteriormente en este claustro el muro que da a la carretera era mas alto para que de esta forma haciendo de techo la misma roca, formara un patio interior. La joya de este claustro y del Monasterio es sus capiteles románicos que datan de los siglo XII y XIII. Estos capiteles narran el Génesis, la infancia de Jesús y la vida pública de Cristo.
Algunos de los capiteles representan animales fantásticos.
Capilla de San Victorián (siglo XV)
Esta capilla es una de las mejores muestras del gótico florido en Aragón. Es del siglo XV y llamada así porque uno de los cinco abades aquí enterrados (Juan de Marqués) hizo vida monacal en el monasterio de San Victorián.
Capilla de San Voto (siglo XVII)
Realizada en un estilo de transición del renacimiento al barroco, desentonando con el románico del claustro, destaca en esta capilla la cúpula y su linterna. En el centro del coronamiento de su portada se encuentra el escudo y armas del abad constructor, junto con el cordero y la bandera de San Juan Bautista, armas del monasterio.
Masadería
En esta sala hacían los monjes el pan. A su izquierda el horno. También destacan las tres laudas correspondientes a las tumbas de Pedro I, Ramiro I y la infanta Isabel (hija de Pedro I). A su derecha, la necrópolis de los Reyes de Aragón y familiares. En 1985 se abrieron estas tumbas y se encontró en su interior 3 anillos de oro de 24 quilates y un dado de marfil. Si se fijan en el techo, observaran que esta en negrecido, esto es debido a los 4 incendios que tuvieron lugar en este Monasterio, el último de ellos de tres días y tres noches (a mediados del siglo XVII) arrasó gran parte del monasterio y fue la excusa para construir el Monasterio Nuevo (Barroco, a 1.500 m. de este Monasterio).