San Justo de la Vega.- Altitud 853 m.

Su población 2.457 habitantes

A Santiago 258 Km.

San Justo de la Vega, es el pueblo anterior a Astorga. Los 8 Km. que lo separan del pueblo anterior, Santibáñez de Valdeiglesias, es una de las distancias más largas de las últimas etapas entre dos pueblos consecutivos. En el alto que separa los valles del Órbigo y el Tuerto está el crucero de Santo Toribio desde el que se tiene una vista panorámica de la ribera del Tuerto con San Justo de la Vega y Astorga en su primer plano, al fondo a la izquierda el Teleno y de frente los Montes de León por los que pasa el Camino. El crucero de Santo Toribio es el elemento principal de San Justo de la Vega, relacionado con el Camino.
En el pueblo queda el recuerdo, no documentado, de la posible existencia de un hospital de peregrinos.
Cuenta la leyenda que Santo Toribio, obispo de Astorga en el siglo V y patrono de la diócesis, decide exisliarse de la ciudad de Astorga al ser acusado de un delito que no había cometido. En el alto donde se ubica hoy el crucero miró hacia atrás y sacudió las sandalias. En este lugar de despedida y en su honor se levantó el crucero.
El camino desciende desde el crucero hacia San Justo de la Vega y atraviesa la localidad saliendo por la calle Vientos.
San Justo se asienta en la vega del río Tuerto. Los cultivos de regadío son los principales a los que se añaden otros de secano, legumbres, remolacha, herbáceos,etc. Son frecuentes en los alrededores los matorrales de escobas, piornos y matas de robles y encinas. El paisaje montañoso que se observa en el horizonte con la cumbre del Teleno y los Montes de León que darán paso al peregrino a la comarca del Bierzo es lo que más llama la atención.
La Iglesia de San Justo y Pastor, es un conjunto armonioso a pesar de la convivencia forzada entre pasado y presente. De la época original sólo queda la torre con su espadaña. El resto del templo es una obra moderna, tiene un retablo del siglo XVII, y una talla del siglo XVI de Gregorio Español.
A la salida de San Justo, ya en pleno valle y con la mirada puesta en la colina donde se sitúa Astorga, el peregrino se encuentra con este precioso puente romano, que utiliza para cruzar el cauce.