Santiago de Compostela.- Altitud 260 m.

Su población 87.800 habitantes

Santiago de Compostela es una ciudad muy cosmopolita y de una gran atractivo turístico.
Aparte de su enorme monumentalidad, ofrece al visitante una rica y variada gastronomía que hace las delicias del paladar más exigente.
Antiguas narraciones cuentan, que en los primeros años de la cristiandad el Apóstol Santiago, hijo de Zebedeo y hermano de Juan Evangelista, predicó el Evangelio por las célticas tierras de Galicia, situadas al noroeste de la península y que por los propios romanos fueron consideradas como el fin de la tierra (Finis Terrae).
En el año 44 y después de nombrar varios discípulos, regresó a Jerusalén, donde fue torturado y decapitado por Herodes Agripa.
Eel cuerpo fue trasladado por sus discípulos hasta Iria Flavia, la entonces Capital de la Galicia Romana situada en la costa Gallega, siendo enterrado su cuerpo en un compostum o cementerio, donde construyeron un mausoleo marmóreo.
Como consecuencia de las persecuciones a los cristianos y todo tipo de prohibiciones para la práctica del culto, la existencia del lugar cayo en el más absoluto olvido, hasta que en el año 812 un eremita observó ciertos fenómenos antinaturales en el lugar, que se podían definir como resplandores estelares, Campus Stellae, o Campo de la Estrella, de donde se deriva el actual nombre de COMPOSTELA.
Después de advertir del hallazgo a Teodomiro, a la sazón obispo de Iria Flavia, fue informado el Rey Alfonso II, que acudió al lugar y proclamó al Apóstol Santiago, Patrón del Reino, mandando edificar un Santuario, que posteriormente llegaría a ser la actual Catedral. A partir de este momento Santiago se convierte en referente de peregrinación para todo el cristianismo Europeo, al que acuden reyes, príncipes, santos y toda suerte de peregrinos, que con su sacrificio trazan una gran diversidad de rutas.
Catedral. Es el Papa Calixto II y posteriormente Alejandro III, quienes conceden a la Iglesia Compostelana el "JUBILEO" al proclamarla "Ciudad Santa" junto a Jerusalén y Roma
El máximo exponente de Santiago es su catedral, cuya construcción se inició a partir del momento en que se produjo el descubrimiento de la Tumba. Aun cuando se conserva la Capilla del Salvador de influencia prerrománica, es un templo esencialmente románico con planta de cruz latina, al que posteriormente se añadieron elementos barrocos de carácter decorativo. Cabe destacar el Pórtico de la Gloria, que constituye un conjunto escultórico iconográfico románico, de una gran belleza. Su fachada principal da a la excepcional Plaza del Obradoiro, corazón y referencia de la Ciudad y en cuyo lugar también se encuentra el Hospital real, mandado construir por los Reyes Católicos en el año 1492, hoy Parador Nacional.
Plazas. La Plaza de la Quintana, donde una gran escalinata divide la "Quintana de Muertos", abajo, de la "Quintana de Vivos", arriba. A ella dan el Pórtico Real, donde se sitúa la popular "Berenguela" o Torre del Reloj, y la Puerta del Perdón que sólo se abre en los Años Santos. La Plaza de las Platerías, llamada así por los numerosos comercios de plateros que existen bajo las arcadas del claustro de la Catedral, con su fuente de Caballos en el centro. La Plaza de la Azabachería, que debe su nombre al gremio de los azabacheros. En este lugar se hallaba la primitiva puerta románica, llamada Puerta del Paraíso, lugar por donde entraban los peregrinos, desprendiéndose de sus ropas a los pies de la "Cruz d'os Farrapos", que tomaría su nombre de los harapos que allí dejaran los peregrinos.
Monasterios. El Monasterio de San Pelayo, con su inmensa fachada, que fue fundado por Alfonso II para custodiar la tumba del Apóstol, siendo, por tanto, uno de los más antiguos de la ciudad. El Monasterio de san Martín Pinario, uno de los más monumentales de Santiago, cuya procedencia se debe al oratorio que en el año 912 el obispo Sisnado dedicó a San Martín.
Palacios. Los palacios de Galmírez y Rajoy, este último alberga en la actualidad la Presidencia de la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento Compostelano. Los colegios de san Jerónimo y Fonseca, ambos fundados por el Rey Alfonso III en el siglo XV. Las casas del Cabildo y de los Canónigos.
Convento de San Francisco Este convento rememora la peregrinación de Santo de Asís a Compostela en los años 1213-1215. Según la leyenda San Francisco recibió una revelación divina por la que se le encargaba que erigiera un monasterio en "Val de Dios", terreno que pertenecía al Monasterio de San Martín Pinario. El citado monasterio cedió el terreno a cambio de la entrega anual de un cestillo de peces, (solemne ceremonia que perduró hasta finales del siglo XVIII, en que los monjes de San Francisco entregaban el citado tributo a los de San Martín). La financiación de tal proyecto debía hacerse con un tesoro que sería hallado por Cotolay en una fuente. Y así sucedió, Cotolay encontró el tesoro, levantándose un edificio gótico del que hoy sólo quedan cinco arcos en el patio de la sala capitular. El convento actual y sus dos claustros son del siglo XVII y la Iglesia del XVIII. Actualmente el monasterio alberga un interesantísimo Museo.
En la Quintana de los Muertos está la Puerta Santa, que se abre en los años Santos, y que da acceso a la Catedral, está protegida por 27 figuras sobre las que destaca el propio Apóstol peregrino. Ya en el interior se habrá de cumplir el rito de abrazar la figura del Apóstol, que se halla detrás del altar mayor y visitar la cripta en la que se guarda el sepulcro del santo, verdadero punto y final del Camino.
La primera visita a la Catedral no puede obviar el Pórtico de la Gloria, obra cumbre del románico, esculpido por el maestro Mateo y en cuyo parteluz está representado el propio Santiago ataviado de peregrino. Al pie del pilar del Apóstol pero por lado opuesto está la popular figura del “Santo dos Croques” sobre la que, según manda la tradición, hay que golpear con la cabeza a fin de despejar “las entendederas”.
No quiero perder la ocasión de mencionar una coplilla del amigo Víctor, que siempre que veo la figura del Maestro Mateo cuando voy a Santiago me viene a la memoria y que dice:

 

“Si me das las “cabezadas”
y procedes de Aragón,
damelas muy “espacico”,
porque eres muy Cabezón”

 

Cumplidos tales requisitos, el peregrino ya está en disposición de recoger su Compostela, certificación escrita en latín que da fe de que el peregrino ha visitado con devoción la Catedral, y ha realizado el Camino de Santiago. Esta emotiva acreditación se recoge en la Oficina de Atención al Peregrino, sita en la Rúa de Villar nº 1, muy cerca de la Catedral.