Santo Domingo de la Calzada.- Altitud 639 m.

Su población 5.490 habitantes

A Santiago 549 Km.

Como señala Elías Valíña en su “Guía del peregrino”, Santo Domingo es una de las ciudades fundamentales del camino de Santiago. Todo lo que es, incluida su propia existencia fundacional, se debe al camino.
Santo Domingo de la Calzada se levanta sobre una extensa llanura, a orillas del río Oja -que da nombre a la región-, en el extremo occidental de la Rioja, a los pies de las más altas cumbres de la Sierra de la Demanda.
La Compostela riojana, como algunos la denominan, debe su existencia a un vecino de la cercana localidad burgalesa de Viloria de Rioja, este hombre se llamaba Domingo pero paso a la historia como Santo Domingo de la Calzada, el mayor benefactor del camino, al que dedicó buena parte de sus 90 años de existencia, aún habiendo sido rechazado como fraile en los monasterios de San Millán y Valvanera. Él sólo desbrozó bosques, trazó el camino desde Nájera hasta Redecilla, quien edificó el soberbio puente de 24 arcos sobre el río Oja, y quien levantó la Iglesia y el antiguo Hospital (hoy Parador Nacional), construyó iglesias y hospitales y atendió a miles de peregrinos.
Domingo, con gran carisma entre sus contemporáneos, capaz de ganarse tanto el apoyo de monarcas como el de la gente sencilla, para su obra en favor de los necesitados. Su vida transcurrió entre 1019 y 1109, una larga vida, que le permitió no sólo ser "enfermero, médico, cocinero, albañil y arquitecto, liberador de esclavos o el santo milagrero", también tendremos a uno de esos grandes hombres que fueron repobladores, roturadores de tierras, fundadores de ciudades, y que tan decisivo papel jugaron en aquella Europa de los siglos XI y XII
Al morir en 1109, fue enterrado en la ruta que tanto contribuyó a mejorar. Sobre su sepulcro se erigiría después la actual Catedral, que luce cabecera románica y su magnífico campanario exhibe un barroco exuberante.
En el interior se conservan en una hornacina con un gallo y una gallina en recuerdo al más popular milagro atribuido al Santo de La Calzada y que cuenta:
"Cómo en el siglo XIV llega a esta localidad, acompañado de sus padres, un matrimonio de Saintes, (pertenecientes a la diócesis de Colonia, de ahí las vacilaciones sobre su origen francés o alemán, incluso algún historiador dice que eran griegos, de Tesalónica) un apuesto joven de 18 años llamado Hugonell que encandiló a una lugareña. El joven, que peregrinaba con sus padres hacia Santiago, al hacer noche en una posada de Santo Domingo de la Calzada, se negó a corresponder a los requiebros de la jopven, que era la hija del mesonero. Esta, despechada, escondió una copa de plata en el zurrón del joven, que al intentar marcharse, fue acusado y ahorcado por el robo.
Sus padres, al día siguiente, antes de seguir camino a Santiago de Compostela, fueron a despedirse de su hijo, al que encontraron vivo por la intersección de Santo Domingo que sabía de su inocencia.
Acudieron a contar el prodigio al Corregidor que, escéptico, les contestó que su hijo estaba tan vivo como el gallo y la gallina que iba a comerse en ese momento. Al instante, las aves se levantaron y cantaron".

El dicho “Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada” recuerda este hecho.
La ciudad se defendía con una muralla, que llegó a tener cerca de 1.500 m. de longitud, de la que se conservan algunos lienzos y torreones. También destacan la casa gótica del Obispo Juan Pino, donde murió Enrique II, en 1379. El Hospital de Santo Domingo, donde hoy se ubica el espléndido Parador Nacional. El Convento de las Bernardas, que fue construido por Pedro Manso de Zúñiga en el siglo XVIII. Extramuros se encuentra el Convento de San Francisco.
El Monasterio de Nuestra Señora de La Anunciación, está habitado por religiosas cistercienses, que procedían del Monasterio de Santa María de Los Barrios, en el pueblo de Abia de Las Torres, en la provincia de Palencia. De ahí se trasladaron en el año 1610, fecha en la que comenzó la construcción del nuevo edificio. Dependieron de la Abadía de Las Huelgas Reales, de Burgos, hasta el año 1873, fecha en la que la Bula del Papa Pío IX, les hizo depender jurídicamente de la Diócesis de Calahorra y La Calzada. El templo del monasterio es de estilo clasicista; presenta una única nave, en forma de cruz latina, con capillas entre los contrafuertes laterales, donde pueden observarse los retablos. La capilla mayor muestra un excelente retablo, de estilo barroco riojano, de mediados del siglo XVIII, presidido por la imagen de Nuestra Señora de La Anunciación, su titular. Dentro del arte funerario, destaca el sepulcro del obispo fundador, D. Pedro Manso de Zúñiga, y sus sobrinos, maravilloso trabajo de labra en piedra. También es interesante el coro bajo, cementerio de las religiosas hasta el año 1960. Junto al templo se encuentra el claustro conventual, obra del siglo XVII, extraordinariamente austero, dentro de la corriente espiritual del Císter.
El Convento de San Francisco, fue mandado construir a principios del siglo XVII por el Arzobispo de Zaragoza, Fray Bernardo de Fresneda, confesor de Felipe II. Siendo enterrado en la parte central delantera de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. Ésta es de una sola nave con pequeñas capillas laterales. Su entrada está situada bajo el coro. El extraordinario retablo Mayor fue construido hacia 1602 interviniendo diversos pintores burgaleses.
La Catedral de Santo Domingo de la Calzada. De la Catedral levantada por el Santo, y después reformada entre los siglos XV y XVI, sobresale su torre barroca de 70 metros de altura, erigida en el siglo XVIII y que tiene la particularidad de hallarse totalmente separada del conjunto; destacan en el interior, el retablo mayor, la sillería del coro y sobre todo, el mausoleo, en cuyo sarcófago románico, rodeado por un templete, del siglo XVI reposan los restos del Santo El el año 1460 se llevó a cabo la construcción del gallinero, es un obra gótica en piedra policromada que alberga en su interior una pareja viva de aves: Un gallo y una gallina blancos.
La Casa Gótica. También destaca en el caserío de Santo Domingo de la Calzada la casa gótica del Obispo Juan Pino, donde murió Enrique II, en 1379.
El Monumento a Santiago. Es una hermosa imagen de Santiago, realizada en piedra, que nos muestra al santo con una iconografía de peregrino; es una figura dinámica, con el pie avanzado y el rostro vuelto al cielo, indicando que su andadura no es terrenal, aunque ande por los caminos, sino celestial. Igualmente, la Cruz, que lleva en su mano derecha, manifiesta el carácter sacro de su misión.