Triacastela.- Altitud 671 m.

Su población 168 habitantes

A Santiago 130 Km.

Importante enclave en el Camino, con toda clase de servicios. En este punto el peregrino debe decidir si toma el Camino de Samos o el que discurre por San Xil, ambos confluyen en Sarria.
No hay acuerdo entre los estudiosos a la hora de señalar el origen del topónimo Triacastela. Unos lo relacionan con la existencia de tres castillos, opción recogida en el escudo de la villa; otros hablan de tres castros que se mantienen todavía en pie cerca de ella (el de Triacastela, el de Lagares y el de San Adrián); por último, se habla también de que indica «hacia Castilla».
En el siglo IX existía en el territorium triacastelle in provinciam gallecie un monasterio dedicado a san Pedro y san Pablo, que restauró Ordoño II en el año 919 y que poco después, el 18 de diciembre del 922, entregó el mismo Ordoño a la iglesia de Santiago.
Aunque consta como villa del Camino desde el siglo XII, no alcanzó un desarrollo completo hasta principios del XIII, cuando Alfonso IX la repobló. Desde ese momento apareció nombrada en los documentos como Triacastela nova.
Su importancia en esta zona de la vía jacobea queda atestiguada por la presencia en ella de los Reyes Católicos 15 de septiembre de 1486, de Carlos I 22 de abril de 1520, de Felipe II 16 de mayo de 1554, etc.
En Triacastela termina la undécima jornada del Camino. La Guía de Peregrinos relata que aquí «los peregrinos cogen una piedra y la llevan hasta Castañeda, para obtener cal destinada a las obras de la basílica del Apóstol». Y en el Libro I del Codex se advierte que aquí y en Barbadelo actuaban emisarios de hospederos de Santiago que engañaban a los peregrinos incautos, aconsejándoles alojamientos donde luego les timaban en la compra de recuerdos, en el cambio de moneda...
La iglesia tardorrománica de Santiago sufrió una transformación a finales del siglo XVIII. Sólo queda de la fábrica primitiva el ábside semicircular, precedido de un tramo recto, cubierto éste con cañón mientras aquél se cubre con cascarón. En el retablo mayor, pintado y dorado en 1695, destaca la imagen de Santiago peregrino. En la sacristía se conservan un arcón del siglo XII y una talla del Apóstol a caballo, de época medieval.
También quedan restos del hospital de San Pedro siglo XVII, del mesón del peregrino siglo XVI y del mesón y herrería da Ponte.