Villafranca Montes de Oca.- Altitud 948 m.

Su población 216 habitantes

A Santiago 515 Km.

Localidad de tradición jacobea como pocas. Históricamente, los montes de Oca fueron frontera oriental de Castilla “Entonces era Castiella un pequeño rincón, era de castellanos Montes de Oca mojón”, recuerda el poema de Fernán González.
Aunque en la actualidad cuenta con menos de 300 habitantes, durante siglos Villafranca fue enclave fundamental del Camino. Tenía un Hospital fundado en 1370 por Doña Juana, esposa de Enrique II. De su hospitalidad dan fe los testimonios de los peregrinos Künig “Acuérdate allí del Hospital de la Reina, en el que dan a los hermanos una buena ración”, y Laffi “Dan gran caridad allí al peregrino, en particular, en el Hospital, donde dan de comer muy bien”. En la actualidad este Hospital se halla en fase de restauración. Pero Villafranca también era lugar temido. “Si quieres robar, vete a Montes de Oca”, reza un dicho popular. Y es que, efectivamente, estos montes eran frecuentados por numerosos bandoleros y salteadores que se refugiaban en lo que era, y aún es, una de las más importantes masas forestales de Castilla.
Esta localidad se encuentra a pie del Puerto de la Pedraja.
Tanto por el Camino como por la carretera, le espera un fuerte ascenso al peregrino.
Se puede degustar una de las mejores "ollas podridas" de la región, compuesta de alubias y derivados de la matanza del cerdo.
Villafranca Montes de Oca fue antigua sede episcopal de Auca (oca, en latín), trasladada primero a Gamonal y posteriormente a Burgos por Alfonso VI en el siglo XI.
Poco antes de llegar a la población y a la derecha del Camino, se pueden apreciar los restos de la cabecera de un templo prerrománico: San Félix de Oca, lugar donde recibió sepultura el fundador de Burgos el conde Diego Porcelos.
La Iglesia parroquial de Santiago Apóstol, es del Siglo XVIII, edificada sobre un templo medieval. Contiene en su interior, la pila de agua bendita realizada en una concha natural, la más grande del Camino, traída desde Filipinas; un Santiago Peregrino y un Ecce Homo, atribuído a Juan de Mena.
Ermita de Nuestra Señora de Oca Por el lado del valle (hay que ir expresamente, ya que la ruta se desvía a la derecha) se encuentra la ermita de la Virgen de Oca, lugar donde la tradición cuenta que, junto a un manantial, fue martirizado San Indalecio, discípulo de Santiago.